Elegir el estilo correcto para tu hogar a veces puede ser difícil, sobretodo si te gustan diversas tendencias similares o que se pueden confundir. Es el caso del estilo minimalista y del estilo escandinavo son perfectos cuando van de la mano, pero a veces se invierten y se asocian erróneamente.

Sigue estos 7 pasos y consigue un estilo minimalista y nórdico

Aunque ambos promueven espacios limpios y ordenados y un diseño esencial y funcional, estas dos tendencias de decoración son realmente diferentes en la elección de materiales y colores.

Por eso, hemos decidido aclararlo tratando de enumerar siete normas básicas para lograr una mezcla perfecta de estilo minimalista y escandinavo, para una casa espaciosa, cálida y acogedora.

1. Orden, espacio, esencialidad

El orden y la esencialidad son las piedras angulares de los muebles escandinavos y minimalistas.

La idea es crear espacios amplios y confortables que eviten los muebles engorrosos y los elementos superfluos.
Debes ser cuidadoso si quieres que tus habitaciones sean cálidas y acogedoras. A diferencia del estilo minimalista, de hecho, la tendencia escandinava promueve toques animados, detalles y espacios compartidos con amigos y familiares. Sí a sofás grandes, mesas anchas y, por qué no, incluso una chimenea.

2. La madera es protagonista

En una casa armónica y que respeta ambos estilos, es preferible elegir la madera (y no materiales más fríos como el acero), más elegante y acogedora. El acero y el hierro se pueden utilizar para detalles y elementos pequeños, pero para muebles, suelo y accesorios, es mejor elegir los colores claros de los materiales naturales

3. Eliminar las barreras

Si los espacios lo permiten, lo ideal sería minimizar las paredes y el cemento, a favor de separadores de vidrio y espacios abiertos. Estas soluciones dan la sensación de más espacio y crean lugares compartidos y acogedores para vivir juntos.

4. Jugando con colores (pastel)

También podemos prescindir de los tonos neutros del estilo minimalista, prefiriendo los tonos pastel más cálidos del estilo escandinavo. Sí, entonces, a los ambientes alegres y animados jugando con los tonos azules, amarillos y rosas, perfectos para combinarse con madera y utilizados para sofás, cojines, alfombras y cortinas.
Para un aspecto más urbano y sofisticado, mejor elegir la escala grises.

5. Inspiración natural

¿Deseas destacar la influencia escandinava y darle un toque nórdico a tu hogar?

Concéntrate en telas naturales y crudas, cuero ecológico para sillones y sofás y estampados que evocan a la naturaleza. También se pueden elegir estampados con flores, hojas, animales estilizados y con una representación gráfica cautivadora y súper coloreada, para una diversión que fluye desde los objetos hasta las coberturas.

6. Mobiliario divertido para los más pequeños

La diversión es una necesidad en las habitaciones infantiles: cada uno es libre de optar por líneas secas y muebles de diseño minimalista, pero hay que tratar mantener esa ligereza típica del estilo escandinavo, para una habitación a medida de niño.

7. Must del diseño minimalista

Cosas que nos gustan del estilo minimalista, que hay que adoptar en una decoración escandinava: líneas sencillas y limpias, los detalles que cuentan, en el lugar que toca, y una decoración refinada y sobria con formas sencillas y siempre muy elegantes.

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POR CLAUDIA LOIACONO DE HABITISSIMO